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Tres Mezcales para Iniciarte en el Mundo del Mezcal (Y No Morir en el Intento)

Actualizado: 5 ago

Entrarle al mezcal por primera vez puede ser como meterte a nadar en mar abierto sin saber si estás en Cancún… o en Puerto Escondido en plena tormenta. Y no es por exagerar.


El mezcal es tan amplio y diverso en sabores, aromas y personalidades, que si tu primer contacto fue con uno muy fuerte o mal hecho, es normal que te haya espantado. Pero tranquilo… aquí no se juzga, se educa (con mezcal en mano, claro).


Si tú o alguien que conoces quiere empezar a conocer el buen mezcal, estos tres ejemplares que te recomendamos son perfectos para arrancar tu camino mezcalero con el pie derecho —o mejor dicho, con el caballito bien servido.



El Espadín es el agave más común para hacer mezcal, y por una buena razón: es noble, versátil y amigable al paladar.


Los buenos espadines artesanales tienen notas dulces, frutales, ligeramente florales, y una textura suave que lo hacen perfecto para alguien que no está acostumbrado al sabor fuerte del mezcal. Es como el mezcal que te da la bienvenida con una sonrisa.


Ideal para: quienes vienen del mundo del ron, del vino dulce o simplemente quieren empezar suavecito pero con estilo.



El Cuishe (o Cuixe) es un agave silvestre que crece en forma de tronco, más delgado y alto que el espadín. Su sabor es más herbal, fresco y con un perfil vegetal elegante, como si te invitaran a caminar por un cerro recién llovido.


Tiene más carácter, pero no intimida. Es un pasito hacia sabores más complejos, sin perder amabilidad.


Ideal para: paladares curiosos que ya están listos para algo con más identidad, pero sin brincar directo al abismo.



Aquí ya entramos a terrenos más intensos.


El Tepextate es un agave que puede tardar hasta 25 años en madurar. Eso ya te da una idea del respeto que se merece.


Su perfil es terroso, mineral, seco… si esto fuera vino, estaríamos hablando de un tinto seco de esos que te limpian el paladar y te dejan pensando.

Pero lo más interesante es que, al probarlo después de un espadín o un cuishe, notarás la diferencia de inmediato, incluso si no sabes nada de mezcal. Es como pasar de un café con leche a un espresso cortado.


Ideal para: quienes están listos para explorar sabores más secos y con personalidad firme.



¿Por qué estos tres?


Porque cada uno representa un espectro distinto de sabor y aroma dentro del mezcal:

  • El Espadín te lleva por lo dulce y frutal.

  • El Cuishe, por lo herbal y fresco.

  • El Tepextate, por lo seco, terroso y mineral.


Y al conocerlos, tu paladar empieza a identificar con claridad qué te gusta más, y a partir de ahí puedes explorar otros mezcales que se parecen a alguno de estos tres.

Es como aprender los acordes básicos antes de tocar una canción: después, todo empieza a fluir.


Un consejo final:


Tómalos siempre solos, sin refresco, sin hielos y sin miedo.

Y si puedes, en compañía de alguien que los conozca o en una buena cata, mucho mejor.

Porque el mezcal no solo se bebe, se entiende.


¿Listo para empezar tu camino mezcalero?

¡Salud, mezcalover! 🥂

Y si quieres probar estos ejemplares, ya sabes que en El Magueyal los tenemos listos para ti —con historia, tradición y puro corazón oaxaqueño.


Visita nuestro video y conoce más
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